Tanto tiempo sin escribir nada, no tengo motivación. No voy a decir que no tengo tiempo, porque sería muy caradura de mi parte. Lo tengo, sí. Pero hago otras cosas, o simplemente no hago nada. No se me pasa por la cabeza escribir, no tengo material en mi mente. Antes era fácil planificar qué escribir. Llegar a mi casa y escribir. Serán etapas, tal vez. También existe la posibilidad de que con el tiempo me di cuenta de que las palabras se las lleva el viento, de alguna u otra forma. Todo lo dicho, está dicho. Es como una especie de intertextualidad aberrante. Es algo así como no tener emociones nuevas, o tener buenas emociones en estado no tan puro. Buenas emociones en estado neutro. Como las sales, sales neutras ja. Estoy un poco dedicada a la escuela tal vez, me fijo en lo que pasa por lo menos. Antes para mi ir o no ir era la misma mierda, todos los días lo mismo; exacta rutina. Hoy también es rutina pero los días son diferentes. Encontré una especie de llanura emocional (que en cualquier momento desbarranca). Pero mientras tanto la acepto y la transformo. Esto no da como resultado bienestar total... para nada. Tengo muchísimos vacíos existenciales, pero que no sé, hago caso omiso a los mismos problemas de siempre y los ignoro. ¡Encontré la solución (temporaria)!
No puedo evitar pensar en el mañana, en el qué pasará cuando todo este estado se termine. Cuando empiecen a pasarme todas las cosas malas al mismo tiempo, como siempre. A tantas preguntas en mi cabeza, la única respuesta que encuentro es lanzarme al presente. No queda otra, más que vivir el hoy. Lo último que pienso constantemente es que la vida es corta, que no me quiero morir sin haber hecho todo lo que quiero hacer, sin haber probado todo lo que se pueda probar. No digo que quiera vivir al límite, pero pienso que un poco de adrenalina te llena de vida. Hoy pienso así, mañana tal vez me arrepienta, tal vez no. Pero hoy, es así. No sé si mañana me muero, está la posibildad. Hay que hacer de cada día uno nuevo y único, como si fuese el último. Es así, que la llevo. Supongo que mal porque me mando muchas cagadas sin pensar en lo que me rodea. No me importa. La idea de pensar que más allá no hay nada y que no voy a poder hacer todo lo que quise acá, es terrible. La misma es la que me mueve a hacer cosas nuevas, experimentar con todo. Intentando no morir en el proceso.
¿Cuánto me durará?
Ganas
de
expresarme.