Cómo te extraño nena, no sabés lo embobado que estoy. Me siento fuerte y débil a la vez, quizá eso sea el amor. Muero de miedo al pensar que soy el Da Vinci del show. Si quiero en dos segundos terminó, pero no quiero, no.
Te veo brillar en espontáneo y se me parte en dos el cráneo, ese que tanto amás.
Desbaratás mi seducción. Verte a vos es ver un cambión y en tu sonrisa hay más de lo que sé merecer.
No sé si pueda llegar al final con esta sensación. Más bien puede que el final llegue a mí, el horizonte se acercó. Todas las chapas del condado no me alcanzan si estoy contra mí. Da pánico estar vulnerable, nunca nadie me sonrió así.
Brillás y yo ya no te miro. Miro como es que te miran, mientras vos me mirás.
Como un demente te persigo con la lente de otra gente. Egoísta no te vivo, teniéndote hermosa enfrente.
