Bueno sí, soy una de esas locas que no se aguanta nada. Es hora de asumir las consecuencias de mis celos practicamente irremediables. Estoy feliz con las dos pibas que me acompañan paso a paso a pesar de mis TANTOS errores, la verdad es que estoy muy agradecida. Nunca le agradecí nada a nadie, sólo a mi madre y a mi abuela, pero a nadie con diferente sangre a la mía. Hermanas de corazón son las que tengo y no sé, me hacen sentir mejor(mucho), aunque viva rodeada de mierda. Si me pongo a pensar, también le agradezco cosas a un amigo, que no debería ser mi amigo. Pero bueno puedo decir que hay personas que después de todo, se preocupan por mí. Siempre tuve el error de confundirme, bah, de preocuparme por las personas que no lo merecen. Por lo menos ahora me di cuenta, o por lo menos escucho las advertencias. Se puede decir que parte de mi vida está bien, en paz, en calma. Hacía dos años que las revoluciones estaban a full, ahora no tanto. Hay revoluciones pero en menor grado, no son tan densas. No me voy a hacer la libre de depresión porque sí, lloro, sí, vivo angustiada, sí, mis ataques de nervios siguen... pero hay hombros en donde puedo llorar o reirme o ponerme nerviosa y sé que me van a calmar. Creo que antes lo peor era sentirme sola, me lastimaba muchísimo y sola. A veces uno no controla el espacio (casi nunca) pero peor aún no ve quiénes lo rodean y es así como los "accidentes" pasan, es así como te descuidan y vos te descuidás. Primero yo, después los otros. Estas filosofías egocentristas que uno se inventa, siempre las odié, ahora son mi forma de escapatoria. Hay que adaptarse, el mundo es egocéntrico, yo soy egocéntrica. O eso intento, porque siempre va a haber algo que no me va a dejar serlo del todo. Estas personitas de mal carácter que tanto adoro, no puedo dejar de pensar en ellas ni ponerlas después de mi.
Aprendí muchas cosas las cuales no pensé aprender, me las creía sabida y acá estoy, con tanto que aprender. Loco soy una pendeja, pero sé y viví cosas que algunos no. Otros vivieron cosas que no viví y me ayudan a aprender, quiero saber, estoy con ansias de saber todo. Uno por uno a la perfección esas emociones indescriptibles.
Cuando viajo con los auriculares, pienso. La gente que veo que nunca vi o que tal vez sí y no me acuerdo. Gente que lo más probable jamás voy a volver a ver, tal vez sí, quién sabe. Me surgen tantas dudas, la música las limpia un poco. Conclusiones, recuerdos, tantos que me rio o lloro. Lloré dos veces en el colectivo y no voy a decir nunca por qué porque no van a saber ni creo que me entiendan. Nadie me entendió todavía pero bueno es cosa del pasado ya me cansé de contar siempre la misma historia. Sigo con el viaje, me motiva pensar que yo de grande voy a caminar las mismas calles con una trayectoria o limpiando ventanas, no sé. Quiero saber qué va a pasar conmigo de acá a unos años, tal vez mañana. Pero no, me agarra la crisis de que no quiero crecer, de que me falta madurez, paso a paso ¿no?. Nunca voy a poder asimilar cosas, no me puedo imaginar arrugas en mis manos. Es verdad, soy una nena, quiero ser jóven hasta el cansancio.
Pienso que otras pibas no tienen la misma vida que yo, que me estreso demasiado y no sé por qué. Todos se preguntan por qué me preocupo si a pensar de eso no hago nada. Parece que no hago, pero algo por lo menos mínimo, hago. No puedo ya conformar a nadie más que a mi misma y por eso me estreso, quiero superarme, quiero ser alguien. Ya me creí el cuento y adiviné el final, ¿para qué? quiero vivir ahora.
Aprendí muchas cosas las cuales no pensé aprender, me las creía sabida y acá estoy, con tanto que aprender. Loco soy una pendeja, pero sé y viví cosas que algunos no. Otros vivieron cosas que no viví y me ayudan a aprender, quiero saber, estoy con ansias de saber todo. Uno por uno a la perfección esas emociones indescriptibles.
Cuando viajo con los auriculares, pienso. La gente que veo que nunca vi o que tal vez sí y no me acuerdo. Gente que lo más probable jamás voy a volver a ver, tal vez sí, quién sabe. Me surgen tantas dudas, la música las limpia un poco. Conclusiones, recuerdos, tantos que me rio o lloro. Lloré dos veces en el colectivo y no voy a decir nunca por qué porque no van a saber ni creo que me entiendan. Nadie me entendió todavía pero bueno es cosa del pasado ya me cansé de contar siempre la misma historia. Sigo con el viaje, me motiva pensar que yo de grande voy a caminar las mismas calles con una trayectoria o limpiando ventanas, no sé. Quiero saber qué va a pasar conmigo de acá a unos años, tal vez mañana. Pero no, me agarra la crisis de que no quiero crecer, de que me falta madurez, paso a paso ¿no?. Nunca voy a poder asimilar cosas, no me puedo imaginar arrugas en mis manos. Es verdad, soy una nena, quiero ser jóven hasta el cansancio.
Pienso que otras pibas no tienen la misma vida que yo, que me estreso demasiado y no sé por qué. Todos se preguntan por qué me preocupo si a pensar de eso no hago nada. Parece que no hago, pero algo por lo menos mínimo, hago. No puedo ya conformar a nadie más que a mi misma y por eso me estreso, quiero superarme, quiero ser alguien. Ya me creí el cuento y adiviné el final, ¿para qué? quiero vivir ahora.