viernes, 3 de diciembre de 2010

Esta es la enfermedad más depresiva que padecí alguna vez en mi vida. Encima estar tanto tiempo sola, me hace pensar y divagar, imaginar. Sacar conclusiones inútiles e inservibles, sentirme inútil e inservible. No poder moverme de mi casa, ni tener el suficiente ánimo como para caminar dos cuadras, me deprime de sobrehumana manera. Pasé semanas sin hablar con nadie, más que con mi mamá y mi abuela. No me da la cabeza ni para leer ¼ de un libro, ni para estar 30 mins mirando tv sin quedarme dormida. Nunca me sentí tan vegetal, tan muerta. Hablando de muerte, me da miedo morirme. Porque, como en este preciso instante, me duele el vaso y tengo miedo de que se me propague y morirme por una mononucleosis pedorra que a nadie le interesa.
Ah y mis amigas viajaron a hacerse la VISA, tengo miedo de que pase algo. No le quiero decir a nadie de mi fobia porque les voy a cagar el viaje. Pero tengo TERROR. Quiero que vuelvan ya.