Me molesta (no sé si la palabra es "molestia", porque es algo más profundo y aberrante) la felicidad ajena. Sé que suena difícil, duro, "feo". Aunque obvio, quiero que seás MUY feliz, pero no estoy preparada para asumirlo.
Estas pequeñas cosas que nos enseñan a querer cagar a piñas a todos, las amo.