miércoles, 7 de julio de 2010

Cuando estoy sin tí, te necesito. Pienso tu nombre en silencio pero por dentro lo grito, quiero tenerte cerca y no quiero más discusiones. No quiero, joder, no quiero que mis ojos lloren. A veces me rayo porque le tengo miedo al fin, pero es que mire hacia donde mire sólo te veo a ti. No podría soportar que se terminara este cuento, sé que no soy perfecto pero te juro que lo intento. Te quiero y por eso escribo estas líneas, lo reconozco eres tan perfecta que te tengo envidia. Hay días que floto y otros caigo de las nubes, porque cuando cojo el tren pienso en el tiempo y en por qué no lo detuve. Y qué, y qué importa, si ya no tengo orgullo. Cambiaría mi vida por sólo un segundo al lado tuyo, prometí elevarte a las nubes y bajarte la luna. Te juro que a veces siento el no poder cumplir ninguna, a veces el sol se va por miedo y se pone a llover. Si te pierdo me muero de verdad, sin tí no sabría qué hacer, no me imagino sin tí, tampoco quiero imaginarlo. Mi vida no tiene valor sin tu corazón a mi lado. ¿Un segundo sin tí? para mí es una eternidad. Tú eres parte de mi, las alas que me ayudan a volar. No puedes ni imaginar lo mucho que te hecho de menos, en nuestra historia de dos jamás nos podrán los celos. Y el tiempo que pasa lento cual amarga infancia, quiero estar contigo sin tener que nombrar la distancia. A veces sueño en un lugar que quizá ni siquiera existe, pero iré contigo a ese lugar en el que no volvamos a estar tristes.