domingo, 9 de mayo de 2010

Entre vos y yo hay distintas maneras, maneras de pensar. No sé de quién será la más buena, la más buena de las dos. Te gusta caminar por adentro de tu casa, a mi no. Y no te gusta que se rían en tu cara de tus cosas feas.
No puedo decirte dame la mano, hermano. No puedo compartir tus besos, te molestó mi pelo, mi guitarra y mi cigarro. Creés que no lo sé: que vivís de noche que dormís de día. Qué te importa, si el cansado soy yo. Y no te gusta que se rían en tu cara de tus cosas feas.