Dejarte ir sería morir, y hazme sufrir, puedo vivir en lágrimas.
Todo comenzó como la historia que llamamos -el amor-. Donde tú y yo nos entregamos cuerpo y mente. Y sin razón comenzaste a comportarte de manera inusual, palabras que pronunciaste no teníamos que escuchar.
Tal vez sólo fue un error y no fue culpa del amor.
Y hoy por fin me he dado cuenta, soy adicto al dolor.
Dejarte ir sería morir, no respirar nunca jamás. Hazme sufrir, puedo vivir en lágrimas.
Sé que con el tiempo harás que todo, todo esto sea peor.
Buscaré una excusa, un motivo, encontrare una explicación para estar contigo
y darte la solución. No estaba en el castigo, simplemente en alejarnos tú y yo.