“Mamá, quiero ir al psicólogo”- le dije.
“Ay, Cielo, dejate de pavadas. No necesitas ir al psicólogo”- me contestó.
Y sentí que me moría. Porque cuando tenés catorce años y sos caprichosa y consentida, si tu mamá no hace las cosas por vos entonces son imposibles de conseguir. Necesitaba, o creía que necesitaba, la autorización de mamá para ir al psicólogo: de todas maneras, ella era quien pagaría las sesiones en tal caso, porque yo no había trabajado, ni ahorrado, ni salvado un centésimo.
Abzurdah de Cielo Latini
En más de un lugar leí que las pendejas pelotudas (como yo) no tienen que citar a Cielo en sus blogs. La verdad que en esto me sentí muy identificada. Prosigo a seguir leyendo [yo en una parte de mi blog dije que quería ir al psicólogo porque o sea soy bastante depresiva, ahora no tanto como antes, pero no sé. Nada ]
Cada día más loca che :)